Pescado: alimento sagrado del mar - Dr. Juan 24/7
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Pescado: alimento sagrado del mar

Pescado: alimento sagrado del mar

¿Cuántas veces han escuchado decir que el pescado es bueno para la salud? Bueno para el corazón, la potencia y el deseo sexual, la memoria etc. De niño nunca logré entender porque en el viernes santo había que comer pescado. ¿Por qué no pizza o churrasco? La respuesta a estas preguntas es una de índole médica y religiosa.

La historia del Cristianismo nos enseña que el pescado es un alimento sagrado. Todo aquel cristiano que pretenda mantener su fe debe consumirlo frecuentemente. Es un símbolo que representa no sólo la parte humana y divina de Jesucristo, sino también el movimiento cristiano en sí. Por siglos de siglos fue el símbolo utilizado por los creyentes antes de que el crucifijo lo reemplazara. San Agustín exaltaba este símbolo en sus escritos y exhortaba a los cristianos a visualizarlo como una representación sagrada de Cristo. La divinidad de este alimento se representa numerosas veces en la Biblia a través de los milagros de Jesús descritos en el nuevo testamento. El Mesías nutre a su pueblo creando milagrosamente una abundancia de pescado; al brindar alimento a sus seguidores para fortalecer sus cuerpos fortifica simultáneamente sus almas. De ahí el significado dual que ha sobrevivido por siglos de siglos.

Las representaciones de la última cena frecuentemente incluyen el pescado como el alimento principal. Igualmente, tanto la primera comida luego de la resurrección como la última antes de la ascensión, fueron principalmente compuestas por estos animales sagrados del mar (Lucas 24). Jesús alimentaba a sus seguidores milagrosamente, proveyéndoles así la esencia de su propio espíritu. Podría ser que este principio haya contribuido a la práctica particular de los católicos de comer el propio cuerpo de su Dios, el cuerpo de Cristo.

El Islam es una religión que pone mucha importancia en la pureza. El musulmán sigue su dieta basado en aquello que es permisible (Halal) y aquello que es prohibido (Haram). A través del profeta Muhammad, Allah declara el pescado Halal, o puro y aceptable para el consumo de sus seguidores. En el Qur’an el pescado representa pureza, moderación, y principalmente, un regalo de Allah.

El Hinduismo y el Budismo también incorporan la imagen del pescado en su folclore religioso. Matsya, una de las encarnaciones del dios Vishnu, es un pescado/humano considerado en el Hinduismo como el salvador de la humanidad.

En la tradición budista el pescado se utiliza frecuentemente en esculturas y representaciones pictóricas de Buda. Es uno de los ocho símbolos favorables de Buda y el único que representa una característica física del mismo. Dos pescados dorados asumiendo la posición de sus ojos miran al mundo llenos de compasión. Su mirada brinda salvación ante el sufrimiento terrenal.

¿Que hace de este alimento uno especial? El pescado contiene “Omega-3 fatty acid”, el cual es un ácido graso esencial para muchas de las funciones de nuestro cuerpo. El funcionamiento de nuestro sistema nervioso central, en especial el hipocampo y la amigdala, depende de estos nutrientes. Los dos Omega-3 que principalmente se derivan de la dieta son “docosahexaenoic acid” (DHA) y “eicosapentenoic acid” (EPA). La deficiencia de DHA y de EPA en el cuerpo humano se relaciona con niveles altos de ansiedad, depresión, problemas de memoria y niveles altos de agresividad y violencia. Estudios multinacionales han demostrado que la prevalencia de depresión, depresión relacionada al embarazo y la ocurrencia de homicidios es mayor en países con un consumo menor de pescado. Un estudio piloto conducido por Sublette y Hibbeln demostró que existe una correlación entre los niveles de DHA en la sangre y el riesgo de suicidio. Estos investigadores encontraron que los individuos con niveles bajos de DHA se suicidan con más frecuencia.

La evidencia que existe sobre los efectos psicotrópicos de los Omega-3 es tan contundente que la Sociedad Americana de Psiquiatría recomienda que pacientes con desordenes psiquiátricos ingieran por lo menos 1 gramo al día de DHA y/o EPA. Estos ácidos grasos también disminuyen los niveles de triglicéridos en la sangre, aumentan los niveles de colesterol bueno y se cree que disminuyen la probabilidad de que una persona desarrolle desordenes del ritmo cardiaco.

Es posible que la importancia médica y religiosa que se le ha dado al pescado en nuestra historia se deba completamente a los efectos clínicos y psicotrópicos de este alimento. Niveles adecuados de Omega-3 se asocian a un estado emocional de calma y serenidad, justo los atributos que caracterizan al Jesús que nos presenta la Biblia. Independientemente de las asociaciones religiosas, míticas ó legendarias que han prevalecido a través de los años parece ser que realmente existe un beneficio significativo relacionado al consumo de este animal. Tanto así, que la Sociedad Americana de Psiquiatría y la Sociedad Americana del Corazón ha incorporado el consumo regulado de Omega-3 con el propósito de tratar y prevenir ciertas condiciones médicas. La Asociación Americana del Corazón también recomienda el consumo de pescado (fresco) por lo menos dos veces en semana.

Un nivel adecuado en el cuerpo de Omega-3 fatty acid se asocia a:
1. Disminución en el nivel de triglicéridos en la sangre.
2. Disminución en la incidencia de infartos al corazón recurrentes en pacientes con enfermedad coronaria (DART Sudy and GISSI-Prevention Study).
3. Disminución en la incidencia de derrames cerebrales.
4. Disminución en la presión arterial.
5. Disminución en la agregación de plaquetas en la sangre.
6. Aumento en el colesterol bueno.
7. Un efecto estabilizador en las células cardiacas que podría disminuir la incidencia de arritmias.

La enciclopedia católica expresa que aquellas naciones ó civilizaciones que se han caracterizado por un consumo mayor de carne han sido históricamente las más poderosas, agresivas y sanguinarias. Aunque no he investigado la dieta general de las principales naciones del mundo moderno, me pregunto si un cambio radical en las mismas tendría un efecto significativo en las presentes relaciones internacionales. Me parece que existe una deficiencia global de Omega-3 la cual desestabiliza el presente y pone en peligro el futuro de nuestra civilización. La guerra, la violencia, las armas nucleares y el pensamiento desajustado de aquellos que creen controlar el mundo están en completo desacuerdo con la filosofía y esencia del Maestro, independientemente de cual sea el suyo.

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